domingo, 2 de diciembre de 2012

Tarta de boda y un gran desconocido: el lirio

Llevo un retraso en mis publicaciones increíble... pero es que ultimamente, no tengo tiempo ni para respirar...

 
 
Me encargaron una tarta de bizcocho de chocolate con queso y naranja.
 
 

No la querían recargada; únicamente me mandaron una foto del bouquet de la novia y me pidieron poner alguna flor de las que aparecía en él con algún adorno en chocolate y su nombre y la fecha.

 
 
 
Cuando vi el bouquet... ¡casi me muero!. Unas rosas... bueno, vale, las rosas las tengo más o menos controladas; lo único era el colorante, que no conseguía ninguno que se pareciera y al final tuve que comprar uno nuevo: el borgoña.
 


El problema eran las otras flores que había en el bouquet... ¡¡Lirios!! ¡¡Nunca había hecho lirios!! No tenía cortadores, ni colorantes en polvo para pintarlos (claro, que yo y la pintura nunca nos hemos llevado bien), y me confirmaron la tarta con poco más de 2 semanas... Pero soy muy cabezota y, aunque no es que fueran los lirios mas bonitos del mundo, lo conseguí.


Vale que me costó tirar no sé cuantos kilos de fondant (bueno, no tanto), vale que no era capaz de pintar las hojas de la flor de un tono decente (más fondant a la basura)... pero reconozco que al final, hasta parecía un lirio.


En fin, a mi me hubiera gustado más una tarta de pisos, blanca y rosa claro... bueno, lo que es una tarta de boda de toda la vida... pero donde hay patrón, no manda marinero y supongo que cada uno pide lo que quiera el día de su boda, ¿no?


Así que desde aquí solo me queda decir:

¡FELICIDADES MARÍA Y JOSÉ C.!
 
 
P.D.: Si, ya estoy mirando cursos de modelado de flores....






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