domingo, 30 de septiembre de 2012

Erase una vez un blog abandonado... y los fabulosos Red Velvet

si, y es el mio... lo siento, lo siento, lo siento... se me ha juntado mil cosas por las que no he tenido tiempo ni para escribir unas simples lineas en el blog... incluso me había planteado no escribir mas, porque la verdad es que no tengo nada nuevo que contar... ¡¡esto no quiere decir que no haya horneado!! ¡¡Para nada!! Lo que pasa es que no he horneado nada "diferente", y aunque estoy muy orgullosa de mis recetitas, no es nada que merezca una entrada...
Pero bueno, he recordado el por qué decidí empezar a escribir este blog y fue por dos razones:
1) Unificar todo lo que fuera encontrando sobre cupcakes y tartas (esto es nuevo, lo se, pero quiero empezar a probar con los Layer) para no tener que estar buscando de mil paginas a la vez recetas, figuras de fondant, decoraciones....
2) Para crear una especie de "diario dulce", donde expresar mis emociones y los acontecimientos más importantes de mi vida.
Así que, una vez recordado esto, allá vamos, y empiezo con un acontecimiento importante en mi vida y lo que más tiempo y quebraderos de cabeza me ha costado, y ahora explicaré el por qué: el comienzo del cole de mi hijo.

 
 
Y pensareis... "¿Pero que quebraderos de cabeza le ha podido traer?" Pues pensareis que es una tontería, el histerismo de una madre (lo reconozco), o yo que sé... pero se me juntó que empezaba 1º de primaria (¡el cole de mayores!), en un colegio nuevo, a media hora de casa,  bilingüe, compañeros nuevos, profesores nuevos, jornada partida, el comedor... en fin, que una vez superado este periodo tan "traumático" he encontrado tiempo para hornear de nuevo.
 
En fin, tenía pensado hacer algún cupcake diferente, probar algún nuevo sabor, pero mi amiga Gema que acababa de llegar de Londres donde había probado un Red Velvet me pidió que hiciera unos.
 
 
 
 Así que dicho y hecho, y aunque seguramente nada comparables con los Red Velvet londinenses, hice una docena.
 
 
 
 
 
Y aquí os dejo la receta; es la de Alma Obregón y las cantidades, aunque pone que son para 10 cupcakes, sin que salga copete salen 12 unidades.
 
RED VELVET
 
Bizcocho:
 
- 60 ml. de aceite oliva suave
- 160 gr. de azucar
- 1 huevo L
- 1 cucharada rasa de cacao sin azucar (yo utilizo marca Valor; no os paseis con el cacao porque si no no conseguireis el color rojo)
- 1/2 cucharadita de colorante en pasta rojo (el de Sugarflair Extra Red es el único que va a conseguir un color rojo de verdad)
- 1 y 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
- 125 ml. de leche
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 150 gr. de harina para todo uso
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de vinagre blanco.
 
Frosting de queso
 
Antes de nada, deciros que yo aun no he conseguido que la consistencia del frosting cuando lleva queso sea tan consistente como el buttercream: por mucho que lo meta en la nevera, en cuanto está a temperatura ambiente, se "desmorona".
- 75 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 450 gr. de azucar glass o Icing sugar
- 200 gr. queso creomoso tipo philadelphia (cuanto más graso mejor) y siempre frío.
- 5 cucharadas de leche (no por echarle menos leche va a quedar más consistente)
 
Precalentamos el horno a 170º.
Poner las capsulas en el molde de cupcakes.y luego
Poner la leche y el zumo de limón en un vaso y esperar 5 minutos; vereis que se corta, pero no os preocupeis, es lo que queremos: es lo que se llama buttermilk, que aqui en España es casi imposible de conseguir, así que lo hacemos así.
Tamizamos la harina junto con el cacao y reservamos.
Batimos el azucar con el aceite hasta que esté bien integrado y sin parar, añadir el huevo y el extracto de vainilla.
Añadimos la mitad de la harina, la leche y finalmente la otra mitad sin sobrebatir demasiado, solo lo justo para que se integre.
Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y cuando burbujee, añadir a la masa. Mezclar con una espatula con movimientos envolventes y llenar las cápsulas 3/4 o la mitad de su capacidad.
Hornear 18/20 minutos o hasta que al introducir un palillo salga seco.
Dejar enfriar en el molde 5 minutos y después traspasar a una rejilla.
 
Para el frosting, batir la mantequilla y el azucar hasta que esté integrado; añadir el queso frio y la leche y batir, primeramente a velocidad baja para luego ir aumentandola.
 
Cuando los cupcakes estén totalmente fríos podremos decorarlos con el frosting.
 
 
 
 
Tienen una pinta increible, ¿verdad?. Pues ya sabeis, ¡a por ellos!. Os animo a que los probeis y me mandeis las fotos a mi correo unviernescupkeando@gmail.com . ¡¡Os prometo hacer una entrada con todas vuestras fotos!!
 
¡¡Hasta pronto!!

 
 
 


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